Las bombillas de iluminación LED han visto reducido su precio un 90% en los últimos años

Como en otros campos en la iluminación el I+D+i (investigación + desarrollo + innovación) también es imparable. Uno de los grandes avances en este sector que ha cambiado para siempre el concepto de iluminación es, sin duda alguna, el de la aparición del sistema LED.

Siglas que vienen del inglés “light-emitting diode”, es decir “diodo emisor de luz” y que, grosso modo, se podría explicar indicando que se trata de un tipo de diodo empleado en distintos tipos de dispositivos electrónicos con paneles o pantallas y que, desde hace un tiempo, también están siendo usados en todo tipo de objetos de iluminación.

Fruto de esa evolución tecnológica a la que hacíamos referencia llegaba a nuestros hogares la iluminación LED, una tecnología que arribaba con la vitola de proporcionar un importante ahorro energético que rondaba el 95% en relación a las clásicas bombillas incandescentes y que, en consecuencia, suponía un ahorro en la factura de la luz más que considerable.

A pesar de lo que sucedía con las primeras bombillas LED, en los últimos tiempos, y tal y como los bolsillos de sus usuarios han podido notar claramente el precio de las bombillas LED se ha recudido de manera notoria. Tanto que uno de los últimos estudios al respecto hablan de una reducción cercana al 90%, lo que supone toda una revolución para la industria de la iluminación.

Concretamente, estos informes sobre la bajada de los precios de las bombillas LED hablan de un descenso de entre el 30 y el 90 por ciento convirtiendo a estas bombillas en unas de las más demandadas del mercado. Y es que, en números, es posible encontrar hoy ya modelos que se sitúan incluso por debajo del euro.

Es por eso que gran parte de los esfuerzos del sector se está centrando últimamente en las labores de pedagogía destinadas a hacer ver que esa percepción que hace algún tiempo podía tener algo de fundamento y que estigmatizaba a la iluminación LED como una tecnología cara ya no es cierta.

Y es que a la bajada de los precios mentada anteriormente hay que agregar las mejores prestaciones que estas bombillas LED ofrecen en comparación con otros tipos como lo puedan ser las bombillas incandescentes y también las halógenas, cuyos precios son muy similares a los de las LED.

Aunque muchos no lo saben era en el ya lejano 2009 cuando la Unión Europea comenzó a advertir de la importancia de la sustitución de las bombillas incandescentes a través de una normativa que obligaba a su retirada dada su ineficiencia y su alto consumo dado que solo son capaces de convertir en luz poco más del diez por ciento de la electricidad que consumen. El resto, se transforma en calor.

Si lo comparamos con las bombillas LED, que transforman en luz más del 90 por ciento de la electricidad que consumen es fácil entender por qué algunas de las multinacionales de la iluminación han decidido retirar ya de su oferta a las vetustas incandescentes apostando por las LED y las halógenas.

Por último, detrás del “boom” de las LED está también el hecho de que la vida útil de estos artefactos es mucho mayor que el de las incandescentes, lo que convierte su adquisición en toda una inversión a largo plazo que garantiza a sus usuarios una mejor, más eficiente y más económica iluminación cuyo mantenimiento es, además, apenas simbólico en comparación con el resto de opciones.

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