Estos son algunos de los peores errores que podemos cometer en una entrevista de trabajo

Quien más quien menos ha tenido que realizar alguna vez una entrevista de trabajo. Salvo que tengamos un talento natural y un Curriculum Vitae sinigual alguna experiencia de este tipo habrá acabado en fiasco. Las razones, a menudo, están fuera del propio CV y muy ligadas a algunas actitudes que penalizan seriamente en las entrevistas laborales.

Los peores errores que podemos cometer en una entrevista de trabajo

Hablar por hablar: Puede que la técnica de charrar de esto y aquello te haya funcionado para cerrar algún trato en alguna negociación que ha acabado en comida o cena de negocios. Eso sí, debes tener claro que, cuando te enfrentas a una entrevista de trabajo, este tipo de conductas suelen salir muy caras. Preguntas sobre cómo funciona la empresa con el fin de romper el hielo son interpretadas como un signo de nervios y como un claro desinterés sobre el lugar donde el solicitante se supone quiere acceder.

Cuidado con tus defectos: Una de las preguntas más recurrentes a la hora de enfrentarse a una entrevista tiene que ver con la definición de las virtudes y los defectos de los aspirantes. A la hora de poner el acento en los puntos débiles de tu personalidad debes evitar tirar piedras sobre tu tejado y apuntar a defectos que puedan transformarse en virtudes como el perfeccionismo, la obcecación con que todo salga según lo requerido o, incluso, que el interés por el trabajo va más allá de la jornada laboral.

Cuidado con tus virtudes: En esa misma línea hay personas que se pasan tirándose flores o manifestando gustos que son difíciles de hacer creer como trabajar con Photoshop es lo que más te gusta en el mundo o que disfrutas muchísimo coordinando grupos. Ninguna de estas estratagemas, que suenan a preparadas, servirá en tu intento por acercarte al puesto de trabajo.

Ojo con los recuerdos de tu último trabajo
: También es habitual que los entrevistadores pregunten sobre su último trabajo y cuál fue la causa de que lo abandonara. A la hora de recordar a tus viejos compañeros y jefes sé cauto. Lo que digas de ellos pensarán que lo puedes volver a decir de tu nuevo trabajo si, algún día, algo se tuerce y acaban despidiéndote.

No te pases con los elogios: Es buena idea elogiar alguna de las últimas acciones de esa empresa a la que queremos acceder, pero no lo es pasarse con los elogios y hacerlo sin más. Si vas a mentar alguna acción concreta conócela bien y dí por qué la alabas llevándotelo al terreno personal y focalizándolo en lo inspirador que fue para ti. Eso sí, sin pasarte.

No te quedes sin respuesta
: Más allá de meter la meta el otro gran fiasco que nos elimina de cualquier carrera por un puesto laboral es quedarnos sin respuesta ante alguna de las preguntas a las que seremos sometidos por el equipo de recursos humanos de la empresa a la que queremos acceder. Es por eso que debemos prepararnos la entrevista interesándonos por el puesto, la empresa y repasando lo que mejor se nos da.

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